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Iban Zaldua (1969)

La isla de los antropólogos y otros relatos
Lengua de Trapo, 2002

Iban Zaldua nació en San Sebastián en 1966. En la actualidad vive en Vitoria donde es profesor de Historia Económica en la Universidad del País Vasco y colaborador habitual en diversos medios de comunicación tales como los periódicos Euskaldunon Egunkaria y El País en su edición del País Vasco.

Veinte cuentos cortitos , aparecido en 1989 fue la primera muestra de su talento como cuentista. Más tarde llegarían los libros de narraciones breves escritos en vasco Ipuin euskaldunak - Cuentos vascos , coautor junto con Gerardo Markuleta- en 1999, Gezurrak, gezurrak, gezurrak ( Mentiras, mentiras, mentiras , 2000), Traizioak ( Traiciones , 2001) y La isla de los antropólogos , publicado en castellano en el año 2002. Ese mismo año verá la luz su obra acerca de la literatura vasca Obatatiko tranbia: zenbait gogoeta azken aldiko euskal literaturaz (1981-2001) .

Zaldua es también autor de obras dirigidas al público infantil y juvenil como Kea ur gainean (2002) o Ile luzeen kondaira (2003).

La isla de los antropólogos y otros relatos

La isla de los antropólogos reúne una serie de narraciones en tono humorístico donde a menudo se nos muestra a tipos que han dedicado pacientemente toda una vida de sacrificios a una tarea más o menos utópica que finalmente no sirve para nada o para lo contrario de lo que buscaban.

Los asombrosos argumentos de los veintidós cuentos recopilados en esta obra y la particular perspectiva del autor Iban Zaldua, resultan en personajes e historias como la del creador del primer catastro que ordena destruir aquellos pueblos a los que su apretado calendario no le permite acceder; la de una comunidad indígena que, para esquivar a los turistas, simula ante cada estudioso una cultura distinta; la peculiar intención de un magnate revolucionario que, con el fin de provocar el estallido de la revolución, crea una fábrica regida por un insostenible sistema de explotación de los obreros; aquel escritor que descubre que, tras la propuesta de su editor de publicar sus cuentos completos, se esconde una verdadera amenaza de muerte; o la historia de una bibliotecaria que archiva investigadores en lugar de sus trabajos.

La diversidad de enfoques y asuntos de los relatos se completa con la solvencia en el manejo de la lengua de un autor que la aplica con igual soltura a un texto de regusto medieval que a otro dieciochesco, a uno de prosa pretendidamente administrativa o a otro puramente contemporáneo.